[REPORT] 20 El año que vivimos peligrosamente

Inundaciones, olas extremas de calor, lluvias torrenciales… los fenómenos extremos se han multiplicado en 2021 ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

  
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Inundaciones en Alemania y en Bélgica, olas extremas de calor en Canadá y Estados Unidos, lluvias torrenciales en China… los fenómenos extremos se han multiplicado de manera notable en 2021, un año que en España comenzó con la llegada del temporal de nieve histórico bautizado como Filomena.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Y con todo… la luna. Y es que, las inundaciones costeras aumentarán en el año 2030 por culpa del cambio climático… y por culpa de la órbita de la Luna.

Si de por sí las zonas costeras de todo el mundo viven ya con riesgo de inundaciones por culpa del aumento del nivel del mar como consecuencia del calentamiento global, la física provocará que aumente la gravedad de la situación.

Ha sido la NASA la que ha alertado de que un cambio en la órbita de la Luna amplificará esta subida del nivel de mar y acabará provocando un aumento de las inundaciones costeras en la década de 2030.

Estas inundaciones de marea alta ya son un problema en muchas ciudades de las costas del Atlántico y el Golfo de Estados Unidos, pero según el artículo, que ha sido publicado en la revista científica Nature Climate Change, el riesgo aumentará entre 3 y 4 veces.

Las mareas superarán el umbral de inundación con mayor frecuencia y con mayor duración en el tiempo, dependiendo de las posiciones de la Luna, la Tierra y el Sol. Un fenómeno que tendrá lugar cuando la Luna y la Tierra se alineen de manera específica entre sí y también con el Sol. Será entonces cuando la atracción gravitacional resultante y la correspondiente respuesta del océano provoque ese aumento de las inundaciones y de su peligrosidad.

El administrador de la NASA, Bill Nelson, insiste en que “la combinación de la atracción gravitacional de la Luna, el aumento del nivel del mar y el cambio climático continuarán exacerbando las inundaciones costeras en las costas de Estados Unidos y en todo el mundo. El equipo de cambio del nivel del mar de la NASA está proporcionando información crucial para que podamos planificar, proteger y prevenir daños al medioambiente y los medios de vida de las personas afectadas por las inundaciones».

La importancia de anticiparse

Esta parte, la de la anticipación, es fundamental.

Este cambio es parte de un ciclo natural que tiene lugar cada 19 años, aproximadamente. Lo peligroso es la situación en que el mundo estará entonces a causa de los fenómenos extremos que azotarán la Tierra. Y eso sí que es difícil de prever. La mano del hombre actúa, pero calcular las consecuencias que ésta tendrá en el futuro a corto y medio plazo del planeta, es casi imposible de anticipar.

«No disponemos de modelos claros, pero el calentamiento global todo invita a pensar que si el planeta no se estuviera calentando como lo está haciendo no los habría«

José Miguel Viñas, meteorólogo de METEORED y responsable de la web DIVULGAMETEO.ES.

Anticiparnos será complejo, aunque sabemos que sucederá. Y ahí radica el riesgo,

La realidad es que la mayoría de las costas de Estados Unidos el nivel del mar ha aumentado tanto que incluso con el actual período lunar, que invita a todo lo contrario, las mareas altas superan regularmente los umbrales de inundación.

Y aunque el estudio está centrado en Estados Unidos, las conclusiones pueden extrapolarse a cualquier zona costera del planeta, porque las mareas altas y la subida del nivel del mar afectan por igual en toda la Tierra.

Como señala José Miguel Viñas, meteorólogo de METEORED y responsable de la web DIVULGAMETEO.ES«nada impide que tengan lugar este tipo de episodios, pero la magnitud y la frecuencia de las vistas en 2021, invita a pensar que la dinámica atmosférica se está alterando por el cambio climático».

China ha sido el último de los lugares de la Tierra en el que los fenómenos extremos han hecho acto de presencia, pero 2021 ha sido un año plagado de eventos similares que han ido mutando en función de la época del año en que nos encontráramos.

El año lo abrió Filomena y después de fuegos incontrolados en medio globo, el verano hizo subir los mercurios en lugares donde nunca antes lo había hecho.

En el caso de China, las lluvias torrenciales han causado en la región central del país una serie de inundaciones devastadoras que han dejado según las autoridades más de 50 muertos y han forzado a abandonar sus casas a varios cientos de miles de personas. Han sido, tal y como aseguran los medios chinos, las peores lluvias en la historia de la zona.

En la zona de Henan han sido más de un millón las personas que se han visto afectadas por un temporal que ha arrojado en tres días el equivalente a un año entero de precipitaciones y ha desbordado todas las medidas de protección. Un desastre meteorológico que puede complicar el crecimiento económico de la región.

Entre el sábado 17 y el miércoles 20 de julio, Zhengzhou registró unos niveles extremos de lluvia. El martes 19, entre las cuatro y las cinco de la tarde se batieron los récords de precipitación por hora, al llegar a los 201,9 milímetros, según el Observatorio Meteorológico Central. Entre el martes 19 y el miércoles 20 de julio, esta ciudad registró entre 500 y 657 milímetros de agua en los pluviómetros.

“Una lluvia tan descomunal supera todas las previsiones, ningún país del mundo podría hacerle frente sin problemas”, ha declarado a la revista Caixin Cheng Xiaotao, uno de los expertos en la Comisión Nacional para la Gestión de Desastres.

«Uno de los principales retos de los estudios actuales de cambio climático es conocer cómo la subida de la temperatura está modulando la circulación atmosférica y cuál es su evolución más probable según avance el siglo. Los modelos climáticos auguran un clima más extremo y con más impactos. Pero necesitamos un mayor nivel de detalle sabe cómo empezará a comportarse el tiempo«, insiste José Miguel Viñas.

Canadá, Estados Unidos y las olas extremas de calor

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, emitió el pasado nueve de julio para Las Vegas un aviso de riesgo de calor muy alto, el nivel más alto en su escala nacional, anticipando una ola de calor que amenazaba con romper récords de temperatura históricos.

“Los valores de riesgo de calor están l en Muy Alto, lo que significa que toda la población tiene un riesgo realmente elevado de sufrir enfermedades relacionadas con el calor debido tanto a las altas temperaturas mantenidas en el tiempo como a la falta de alivio durante la noche”.

Esas fueron las palabras, el viernes nueve de julio, de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.

Como ejemplo de la ola de calor extremo vivida en Estados Unidos y Canadá, sirva el caso de Lytton: La ciudad canadiense alcanzó los 49,6ºC, algo increíble para un lugar de 250 habitantes que está ubicado en las montañas, y donde las temperaturas máximas de junio suelen rondar los 25ºC.

El resultado fue, durante los días que duraron las temperaturas de récord, más de 250 fallecidos.

Nadie sabe a ciencia cierta si las regiones que han visto superado su récord histórico de temperatura máxima lo volverán a ver superado el próximo verano, pero sí marca una tendencia. No parece que se trate de situaciones aisladas, de fenómenos que tengan lugar de manera independiente como consecuencia de la normal evolución del planeta y su biodiversidad.

Inundaciones históricas en Europa

Europa también ha sentido durante las últimas semanas el azote de la emergencia climática. Las inundaciones a causa de las torrenciales lluvias no tienen comparación con la historia de países como Bélgica, Suiza y Alemania, los más afectados.

Las pérdidas humanas y materiales han sido innumerables.

En el caso de Bélgica, lo vivido en la zona de Valonia, la región del sur del país, las lluvias dejaron casi 40 muertos.

Respecto a lo material, una semana después del paso del fenómeno, las labores de limpieza y adecuación continuaban. Los trabajos de reconstrucción tardarán tiempo aún en finalizar.

Alemania se llevó, en Europa, la peor parte. Tras las lluvias intensas se desbordan numerosos ríos y se inundan pueblos enteros. Más de 160 personas han fallecidos y los supervivientes luchan aún contra el barro.

Renania-Palatinado, en el oeste del país, y el sur de Renania del Norte-Westfalia y varias zonas de Baviera han sido las más afectadas.

Las imágenes son terribles: El paso del agua destruyó autopistas, casas y hasta pueblos entero. En lo económico, lo menos importante cuando hay víctimas mortales, se estima que la reconstrucción de las zonas afectadas supere los miles de millones de euros.

Por si fuera poco, la Oficina Regional de Medioambiente de Renania del Norte-Westfalia ha advertido del peligro de que se produzca la contaminación de las aguas con aceite, diésel y otras químicos.

En cuestión de semanas, el mundo entero se ha visto afectado por fenómenos meteorológicos extremos que han condicionado, de manera notable, la vida en Alemania, Canadá, Estados Unidos, Bélgica, China, Luxemburgo…


Náufragos es una publicación que combina los formatos podcast y newsletter editados por Sergio F. Núñez. Enviroment & Lifestyle.

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